Una cultura organizacional sólida también se mide en los momentos difíciles… como cuando toca decir adiós.
Imagina abrir tu correo mientras tomas el primer café del día. En tu bandeja de entrada, un asunto en mayúsculas: “Actualización importante sobre tu puesto”. En cuestión de segundos, tu carrera termina en un clic.
Aunque suene extremo, este escenario es más común de lo que creemos. En Estados Unidos, un estudio reciente de Zety, realizado a más de mil personas despedidas, muestra una realidad preocupante: más del 55% fue desvinculado por correo electrónico o por teléfono, sin una conversación presencial. Solo el 30% tuvo una charla cara a cara.
Pero eso no es todo:
- Un 6% se enteró por chismes en la oficina.
- Un 5% por videollamada.
- Un 2% simplemente perdió acceso al correo y a Slack, sin más explicación.
¿Dónde quedó la empatía?
Si bien el 89% de los encuestados dijo entender los motivos del despido, un 21% asegura que fue tomado completamente por sorpresa. ¿La conclusión? La mayoría acepta que a veces hay que tomar decisiones difíciles… pero espera que se tomen con respeto y humanidad.
Wendy Sellers, consultora de Recursos Humanos, lo resume así:
“Actuar según tus propios valores, incluso en los momentos más duros, protege tu cultura y tu reputación.”
¿Qué piden las personas despedidas?
Según el mismo estudio, estas son las principales mejoras que habrían hecho la experiencia menos dolorosa:
- 65%: mejores condiciones de salida.
- 64%: apoyo profesional para buscar otro empleo.
- 49%: una comunicación más clara por parte del liderazgo.
- 35%: mayor anticipación.
¿Cómo deberían actuar las organizaciones?
En StarsUp, creemos que el crecimiento organizacional real se demuestra en la forma en que tratamos a las personas… también cuando dejan la empresa. Por eso, te compartimos algunas buenas prácticas para que las desvinculaciones no destruyan la cultura que tanto te ha costado construir:
1. Prioriza las conversaciones cara a cara
Sí, son incómodas. Pero también son necesarias. Terminar una relación laboral es un momento delicado y merece un trato humano.
2. Ofrece acompañamiento real
Ayudar a esa persona a dar el siguiente paso —ya sea con cartas de recomendación, contactos, o apoyo profesional— transforma una salida dolorosa en una oportunidad.
3. Comunica con honestidad
Las personas pueden aceptar la verdad. Lo que no aceptan es sentirse ignoradas, engañadas o descartadas.
4. Entrena a tus líderes para comunicar con empatía
Despedir no es fácil para nadie. Pero si tu equipo de liderazgo cuenta con herramientas y guías para tener estas conversaciones con respeto y claridad, el impacto será totalmente distinto.
El cómo importa tanto como el por qué
Hoy, el talento es móvil, las marcas empleadoras están bajo constante escrutinio, y las decisiones de Recursos Humanos trascienden el papel interno. Como lo señala Mita Mallick, estratega laboral:
“No hay excusa que justifique no mirar a alguien a los ojos cuando le das una mala noticia.”
Desvincular con dignidad no es solo un acto de humanidad. Es una declaración de principios. Y en un mundo laboral cada vez más transparente, cuidar el “cómo” dice mucho de tu empresa.
Tu cultura no se mide solo por cómo das la bienvenida, sino también por cómo acompañas las salidas.
