En un panorama empresarial donde la agilidad, la resiliencia y la capacidad de adaptación son fundamentales, aún existen muchas organizaciones que siguen operando con sistemas de gestión de recursos humanos (RRHH) y planificación de recursos empresariales (ERP) anticuados. Según un informe global de Strada —firma especializada en soluciones de nómina, capital humano y finanzas—, casi el 40% de las empresas aún utiliza plataformas locales (on-premise) como Microsoft Dynamics o SAP, a pesar de que el soporte para estos sistemas ya tiene fecha de caducidad.
El estudio, realizado con la participación de más de 1,200 empleados, advierte que mantener estos sistemas heredados no solo incrementa los riesgos de seguridad y fallos operativos, sino que también limita el crecimiento de las empresas. A pesar de que muchos negocios aspiran a adoptar la inteligencia artificial, fortalecer la ciberseguridad y mejorar la experiencia del talento humano, la brecha entre sus objetivos y su realidad tecnológica sigue siendo notable.
Principales barreras: presupuesto, integración y resistencia al cambio
¿Por qué no se actualizan? El informe identifica tres principales obstáculos: restricciones presupuestarias (42%), la complejidad de la integración (42%) y la resistencia al cambio (33%). Estos factores dificultan la transición, especialmente en grandes organizaciones con entornos tecnológicos fragmentados y estructuras de decisión poco ágiles.
Además, existe una desconexión importante entre los líderes y los empleados. Mientras el 92% de los ejecutivos de alto nivel considera que sus sistemas actuales son eficaces, solo el 63% del personal de primera línea está de acuerdo, y apenas un 14% siente que esas herramientas apoyan su crecimiento profesional. Esta diferencia pone en evidencia que las decisiones tecnológicas muchas veces no responden a las necesidades reales del día a día.
Migrar a la nube: una decisión estratégica, no opcional
Las organizaciones que ya han apostado por la nube están viendo resultados. Por ejemplo, antes de migrar, solo el 20% de las empresas reportaban procesos de nómina eficientes. Después de la migración, ese número aumentó al 55%. Esto demuestra que actuar con decisión puede generar mejoras operativas tangibles.
Además de la eficiencia, las plataformas modernas basadas en la nube ofrecen ventajas clave: inteligencia artificial integrada, datos en tiempo real, infraestructuras escalables, mayor seguridad y cumplimiento con normativas internacionales como la Directiva de Información sobre Sostenibilidad Corporativa (CSRD).
¿Qué pasa si no actúas?
Postergar la modernización implica seguir dependiendo de sistemas que pronto dejarán de tener soporte, como el ERP ECC de SAP (con fin previsto en diciembre de 2025) o Microsoft Dynamics GP (2029). Esto no solo aumenta los costos operativos y los riesgos de seguridad, sino que también impide a las empresas aprovechar nuevas oportunidades tecnológicas.
“Hoy, la transformación digital no es una prioridad futura, es una necesidad urgente”, señala Gautam Sukumar, Director de Operaciones de Strada. “Migrar a la nube permite dejar atrás la resolución reactiva de problemas y avanzar hacia una gestión proactiva, alineada con los objetivos de negocio”.
En conclusión, la transición a plataformas en la nube ya no es una decisión que se puede posponer. Es el camino hacia la innovación, la eficiencia y la resiliencia. Aquellas organizaciones que actúan a tiempo no solo mitigan riesgos, sino que también se posicionan para liderar el futuro.
